Sociología y antropología
Impudorosas, definitivas, míticas y afectuosas muertesLibro impreso: $120
Disponible¿Cuántas veces puede uno morir en vida? Víctor Roura despliega una metódica y lírica apreciación sobre las aproximaciones del hombre a la final oscuridad o al principio luminoso, nadie lo sabe. Recurre a algunos temas de esta situación, antes de abordar sus vivencias que lo han mantenido en el hilo de la supervivencia. Dice Stephen Crane que “es posible que cada persona piense que su propia muerte es el fenómeno final de la naturaleza”. Después de todo, luego de la muerte nada queda, excepto los recuerdos que pudo haber dejado, si es que los dejó, el fallecido. Es cierto aquello de que el universo también muere cuando muere uno. ¿Qué palabras más cercanas a la muerte que “guerra”, “dictadura”, “fascismo”, “intolerancia” “beligerancia”, “invasión”, “violación”? Encierran un destino aciago, acaso mortífero. Víctor Roura se introduce en ellas para hablar de la muerte, esa única certeza que el hombre tiene a lo largo de su vida.
Ensayo e identidad cultural en el siglo XIX latinoamericanoLibro impreso: $30
El periodo comprendido entre la finalización de las guerras de independencia y la conformación de los Estados-nación constituyó un momento de transición fundamental en la quelas relaciones sociales, en un continente recientemente emancipado, no estaban plenamente consolidadas. Las guerras pusieron fin a tres siglos de vida colonial y lograron la liberación política del continente, pero las nuevas instituciones declaradas de manera formal quedaron en el vacío, sin un auténtico enraizamiento, suspendidas en una realidad social inestable y caótica. La incertidumbre acerca del modo y las condiciones en las cuales se volverían a unificar los lazos sociales llevó a los intelectuales latinoamericanos a concebir el reordenamiento de la sociedad como un gran "ensayo".
Simón Rodríguez, al regresar de Europa después de un largo exilio, escribió a Bolívar: "Yo no he venido a la Latinoamérica porque nací en ella, sino porque tratan sus habitantes ahora de una cosa que me agrada, y me agrada porque es buena, porque el lugar es propio para la conferencia y los ensayos".

