Poesía
-
El oleaje del PontoFormato eBook: $40
Libro impreso: $100
DisponibleAlgunos epigramas son como caballos capaces de transportarnos lejos; como perros, que nos acompañan durante una vida como leones, que nos despiertan con un rugido. Se trata de un género único en el que cabe el dolor por quienes se fueron, la reflexión acerca de los momentos de alegría, los sinsabores de todo tipo, la sexualidad y quizá el amor, nada mal para un género menor.El presente tomo contiene a los poetas que le hablaron a Héctor durante toda una vida, desde Grecia, desde Roma. Escuché a Héctor decir varias veces que Marcial también fue capaz de escribir el poema más dulce de Roma, dedicado a su perrita. Y sin embargo, es en los poemas a la manera deÁnite de Tegea que aparecen Los epigramas a Lía, nuestra querida perra, cuando muere. Esos poemas fueron escritos con el corazón grande que acostumbraba Ánite, y el genuino dolor de la pérdida. Por lo tanto, no es necesariamente la temática, sino el tono, lo que el autor recrea en este oleaje de voces antiquísimas, en donde acontece primordialmente el tiempo que pasa, de diversas formas. Cuando leí por primera vez poemas de Héctor Carreto, él ya había escrito La espada de san Jorge, un libro que, en sus páginas, lleva a Grecia y a Roma. Roma, en sus epigramas desinhibidos, con un sentido del humor radiante e inigualable. Grecia, en « ¿Volver a Ítaca? », que es un poema de amor a la poesía único en español. El oleaje del Ponto, al final de la vida del autor, rinde homenaje a Grecia y Roma nuevamente, con epigramas del tiempo que pasa a la manera de aquellos maestros del dardo poético y de la ironía cabal.Dana Gelinas -
Dos terruñosFormato eBook: $30
Libro impreso: $100
DisponibleEl autor de Dos terruños encuentra en el silencio una respuesta inesperada: «El espejo flota sobre las aguas». Por eso no deja de desconcertarlo su nuevo terruño, la Ciudad de México, donde se topa con la extraña costumbre de «encarcelar» los ríos, ocultarlos, desaparecerlos, mientras en otras latitudes los ríos se cubren de mujeres y llevan barcas. Vaya paradoja. Es en una ciudad sin ríos donde busca el tiempo huido a lo largo de una experiencia poética de casi cinco décadas bajo el signo del recuerdo y el ajuste de cuentas con los pasados múltiples que no reposan.
La tarea del poeta es no olvidar. Sólo así derrota a la derrota. Sólo así devuelve la dignidad a las palabras traicionadas. Pues los terruños son suyos. Es local en distintas partes, que no significa lo mismo que cosmopolita. Fue peregrino, pero erigió casa y nunca deja de escuchar los consejos del mar, donde el cuerpo recupera la sensualidad de los abrazos y hasta los perros ladran distinto.
En Dos terruños los ríos, voces y recuerdos se reúnen. El vuelo de los versos reconcilia al poeta con los pasos perdidos en la vena generosa de esos territorios que lo viven y reconcilian las orillas que parecían inalcanzables. La tierra de uno, nos enseña Eduardo Moshes, está en el corazón del pensamiento. Un lugar para seguir cantándonos y contándonos todo.
-
Gonzalo Rojas en Villa OlímpicaFormato eBook: $40
Libro impreso: $100
DisponibleTodas las bibliotecas personales son un viaje en el tiempo, los libros son la medida de las distintas etapas de ese trayecto. Una cronología es una bibliografía, un espejo del mundo, cuyo reflejo, los libros, lo constituyen las obras escritas por otras y otros en otro momento de la humanidad como parte de su viaje en el tiempo. Un viaje, en este caso, del espíritu de la poesía entre diferentes obras. En Gonzalo Rojas en Villa Olímpica, Josué Ramírez reúne un conjunto de poemas escritos entre 2008 y 2022, dedicados a poetas, filósofos, historiadores y novelistas de distintas épocas, a sus obras y la amistad con algunos de ellos. Se trata de un mapa hecho con imágenes mentales, asociaciones, instantáneas, collage de una genealogía poética. Homenajes y diálogos, «profanaciones», performances de palabras donde se relatan, reflexionan y evocan formas y conceptos, ideas y pasajes de autoras y autores. En una biblioteca, la existencia humana pasa por la literatura compaginada con naturalidad; para el autor de estos poemas conforma una república de letras donde Thot, el dios de las bibliotecas, observa a lectoras y lectores abrir libros, trascribir párrafos, ordenar e intercalar los textos sobre la mesa, escribir notas, esbozos, recuerdos personales, percepciones del mundo, del pasado y el presente.
-
Pigmentos para la melancolíaFormato eBook: $60
Libro impreso: $150
Disponible«Desperté en la India, durante el festival / llamado Holi. / (Me dicen que pasaron / los efectos). / Los pigmentos gulal / —rojos, azules, verdes— / tiñen mi rostro / de todos los colores», escribe Iliana Rodríguez Zuleta en su poema «Fiesta sagrada en gulal». Cincuenta y seis Pigmentos para la melancolía es un viaje alucinante desde que despliega sus alas. De terribles sueños lúcidos y bellas y trascendentales pesadillas, la autora visita toda encrucijada onírica con la hiperconciencia de la poesía y de momentos significativos de su existencia.
Cada flashazo poético, y también pictórico, ilumina un recorrido sintetizado por una sensualidad que resume el espectro de la luz en armoniosa paleta de colores, bajo el discordante conflicto del encuadre frontal del instante.
DANA GELINAS